Retomamos las colaboraciones con bloggers. En este caso contamos con la participación de Actitud Urbana, web enfocada al mundo de la música y las tendencias urbanas, y José a la cabeza de las noticias y curiosidades sobre la industria musical. ¡Comenzamos!

La industria musical ha cambiado en los últimos años. Aunque a algunos les cueste trabajo asimilarlo, nada tiene que ver la industria de hoy en día con la que conocimos años atrás, ya no se venden apenas discos físicos (por mucho que nos quieran hacer creer que sí) y se ha abierto todo un abanico de posibilidades para la gente que quiere auto-editarse y eso es bueno, se mire por donde se mire.

Hace años casi la única posibilidad de sacar un disco y tener un nombre en la música era hacerlo a través de una discográfica, pues ellos eran los jueces que decidían (junto con las emisoras de radio populares) lo que gustaba y lo que no gustaba al público. Pero gracias a la red, poco a poco los artistas han tenido un escaparate genial para darse a conocer y nos han enseñado lo lejos que estaban las discográficas de tener la razón. Estilos como el Hip Hop o el Reggae, que estaban olvidados por las grandes compañías, han subido como la espuma a pesar de no salir en televisión ni sonar en las emisoras más “importantes” del país y son sólo un ejemplo de los muchos que podríamos dar, artistas supuestamente menos “comerciales” hoy giran por España y viajan al extranjero viviendo de su música, algo impensable con el antiguo sistema ya que, si era difícil sonar en tu país, abrir mercado en otro era algo al alcance de muy pocos, algo que de no ser por Internet, su implementación en casi todas las casas y la revolución que hoy en día se está dando con los dispositivos móviles, no sería posible.

En esta revolución musical existen otros factores a tener en cuenta. El primero de ellos es el abaratamiento de costes del mundo digital y me explico: antes de la era digital el simple hecho de grabar una maqueta era carísimo, lento, pesado y con resultados menos profesionales, ya que se debía grabar en un gran estudio preparado con equipos analógicos. Para un artista que estaba comenzando era muy difícil acceder a estudios que brindasen buena calidad a un precio asequible, con lo que nunca llegabas a apreciar del todo la calidad que podía ofrecer dicho artista. Además, todavía quedaba el desembolso para realizar las pocas copias físicas del disco para su distribución, no había forma de hacer llegar tu música a mucha gente por lo que las pocas copias que fabricabas las invertías en enviarlas a las discográficas con la ilusión de que llamase la atención de alguien, cosa que pocas veces pasaba. Lo habitual era que tu trabajo quedase en algún cajón acumulando polvo hasta que iba a la basura… y prácticamente siempre terminaba ahí la historia, ya que no se podía invertir en vídeoclips (parte esencial hoy en día en la promoción de un artista) pues aunque lo hicieras, rara vez ibas a lograr que lo emitieran en una cadena que no fuera la local de tu pueblo. Hoy en día los equipos digitales permiten que cualquiera pueda grabar una demo con calidad aceptable, ya sea en su casa con algo de maña o en un estudio moderno con costes mucho más asequibles (pues los equipos han cambiado, cuestan menos, no tienen apenas mantenimiento y el trabajo es más rápido gracias al software). Al costar menos el estudio y no ser necesario hacer copias físicas, se puede distribuir por la red (y si las haces son mucho más económicas que años atrás), ya sea a través de páginas o redes sociales.

Las redes sociales sirven de escaparate para los artistas y de contacto directo con su público, brindando una alternativa a los medios de difusión tradicionales que ejercían de filtro, un filtro que no era necesario, y que a saber cuántas carreras de genios de la música ha ahogado. Gracias a las redes sociales hoy en día un artista puede distribuir su música rápidamente entre sus seguidores, anunciar sus eventos, subir su vídeo a Youtube y conseguir que sea escuchado; además podrán compartir la información con sus amigos creando una red de promoción que no tiene precio, sumado a ello la cantidad de smart phone’s y cámaras digitales, los propios seguidores se convierten en reporteros grabando las actuaciones y compartiéndolas en las redes sociales o tomando fotos que difunden por todas partes. Vía redes sociales como Youtube, Twitter, Facebook o el ya casi en desuso pero precursor de esta nueva industria musical Myspace, los artistas tienen en su mano y a coste cero acceso a millones de oídos, seguidores y posibles seguidores que a la vez brindan un feedback inmediato, lo que antes costaba años lograr, hoy en día lo puedes tener en poco tiempo y sin interferencias, en un trato artista-seguidor que ha dejado de lado a las discográficas, distribuidoras y medios de comunicación tradicionales quienes han pasado a un segundo plano (o están pasando).

Otro factor importante son las tiendas de música digitales como el conocido itunes. Antes si querías vender tenías que poner tu disco en tiendas y para eso necesitabas contactar con distribuidoras que no te prestaban atención si no venías de una discográfica, con lo que necesariamente tenías que pasar por éstas que se cobraban su porcentaje y así en cada paso (discográfica, distribuidor, tienda en los casos más directos y sumándole intermediarios en otros muchos casos) hasta llegar al seguidor que pagaba una cantidad desorbitada por un disco del que al creador le llegaba un ridículo porcentaje. Hoy en día, gracias a tiendas de música digital como iTunes, un artista puede vender su música directamente a su seguidor y llevarse la mayor parte del precio final, con la ventaja de poder vender su música en todo el mundo y sin tener que fabricar ni una sola copia física.

Gracias a estos factores y los que están por venir estamos viendo como la música cada día es más rica, más variada, hay más artistas que nunca y eso siempre es bueno si hablamos de cultura, así que la próxima vez que alguien diga “la industria musical está en crisis” analicemos todo el escenario y veremos que lo que está en crisis es “la industria musical tradicional”, esa que beneficiaba más a empresarios que a artistas.

http://www.actitudurbana.com/

+ Posts